15.11.11

Diversos

Era un entretiempo, uno de esos días que no sabes si es un atarceder fresco de mayo o amanecer claro de octubre.
Nunca supe escoger entre tus dos labios, o entre tus dos índices.
Entre beso y beso se me fue la noche en un segundo.
Entre piel y piel había sudor tibio.

Entré y salí como si fueras la única puerta.
Me dejaste quedarme dentro mientras se terminaba de enfriar el cristal.
Entre lunar y lunar hice un campamento y desde allí, se consumió la luz casi por completo, como si el sol tuviera ganas de no asomarse, como si los poros fueran pequeñas ventanas.

Al entretiempo le dimos una frasada,
a las estaciones las escondimos en un paréntesis,
a la noche la dejamos que durmiera.

Entre todas mis dudas una de ellas se hizo más grande mientras tu pelo se enredaba entre mis dedos.
Entre mis versiones de ti crecía esa mi más grande duda,
si entre todas las noches que quedan,
se conserva alguna de ellas para en un entretiempo,
entre tus muslos entrar y entre tus tobillos cerrar lo que entre labio y labio se pudiera escapar…


3 comentarios:

César A. Cortés dijo...

Pero de un recuerdo he de vivir, y mientras llega mi muerte lentamente, he de recordar tu rostro inundado del humo de nuestro último cigarrillo.

Diario de un PEaton dijo...

Hola espero que andas mejor de lo que se supone, quiero comentarte que aun seguimos en lo mismo; plasmando con letras ese misterio que no puede juntarse de un tirón; la poesia.
Cuidate, se feliz por cierto ¿No vamos a Perú?

RoCa dijo...

Detesto que seas mejor que yo.