26.1.11

Anhelar

Y es que en un miércoles como éste,
en una noche como ésta, estudiando la insurgencia,
uno se da cuenta de que no pertenece a este lugar,
de que las gentes y los hombres son diferentes,
de que el aire no es el mismo,
de que el sol pica al medio día,
de que las hojas secas no siempre están secas;
de que existe el verbo ‘anhelar’.
Porque uno sí anhela, pero sólo se da cuenta
cuando es un miércoles como éste,
una noche como esta,
estudiando la insufrible letanía de los días.