24.3.10

Translúcido



Inmersidades confundidas en el vacio de mi bolso. Pierdo el sentido de mis palabras y me estrello en el carril incorrecto de mis relaciones. He perdido el contacto con el poeta de mis noches, ya no recibo resitales en las mañanas, ni musicales en las tardes. Y sueño con los millones de finales que le prometen a esta historia.

Hoy desperte con un libro entre mis manos, desperte con la luna a mi pies, y el sol en mi mesa de noche. Los astros de mi vida se han ido a pasear a otra galaxia, llevando de equipaje mis estrellas y mi cinturon de orión. ¿Y dónde quedo yo? En una nirvana existencial , donde la metafisica no me da las pistas para que yo pueda seguir. Guardando las apariencias, cuidando los bordes de nuestra marco personal. Es tan pronto es tan repentino. Y si, es innecesario sentirlo, es tan facil incluso verlo.
Y lo haces de nuevo, me pides en la oscuridad que nos veamos, mientras engaño a tu corazon y disfrazo al mio. Mientras que nuestra sociedad se derrumba, ¿Cuánto tiempo debe pasar? Hasta que nos detengamos, mentirnos sin mirarnos, llevandonos todo, dejando el silencio incomodo en nuestro lugar.

Ahora mientras el conflictivo dilema espacio/tiempo nos confunde, obligandome ingresar al la intrincada quimera que conforma el núcleo de mi vida, el nucleo de mi mundo, el final de los demas en mi YO. Los trazos marcados en mi cama al amanecer tan similares a los que decoran mis cuadernos. Invoco a mi fuero interno y no perderme en la inclemente insatisfacción.


Por hoy, no quiero perder mi escencia