Dosis Del Dia

23/02

Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.
Federico García Lorca

Frases de Hoy que Jamas Diré

01/03-11

A mi, el amor, dámelo a besos sí , a veces no.

15.11.11

Diversos

Era un entretiempo, uno de esos días que no sabes si es un atarceder fresco de mayo o amanecer claro de octubre.
Nunca supe escoger entre tus dos labios, o entre tus dos índices.
Entre beso y beso se me fue la noche en un segundo.
Entre piel y piel había sudor tibio.

Entré y salí como si fueras la única puerta.
Me dejaste quedarme dentro mientras se terminaba de enfriar el cristal.
Entre lunar y lunar hice un campamento y desde allí, se consumió la luz casi por completo, como si el sol tuviera ganas de no asomarse, como si los poros fueran pequeñas ventanas.

Al entretiempo le dimos una frasada,
a las estaciones las escondimos en un paréntesis,
a la noche la dejamos que durmiera.

Entre todas mis dudas una de ellas se hizo más grande mientras tu pelo se enredaba entre mis dedos.
Entre mis versiones de ti crecía esa mi más grande duda,
si entre todas las noches que quedan,
se conserva alguna de ellas para en un entretiempo,
entre tus muslos entrar y entre tus tobillos cerrar lo que entre labio y labio se pudiera escapar…


27.7.11

Fríos pasajes.

El Hospital huele a muerte. Ese es el problema al ingresar a esos lugares, donde la parca con su hoz ronda las habitaciones silenciosamente, esperando su recompensa. La entrepierna olía a muerte, pero nadie lo sabía tampoco. El país entero huele a muerte, pero ninguno de los  millones de habitantes que está parados en este vasto territorio lo sabe.


Las enfermedades van consumiendo lentamente, se anidan en el centro de la gente, como si se instalarán a vivir en ellos, pero sin pagar la renta.  Y casi imperceptibles, los dejamos pasar, vivir , y morir con nosotros. Ese es el problema de vivir rodeado de muerte: perdemos todo sentido que nos permite notar la miserableza de la condición humana.

A veces creo que he perdido la mía. Cuando salgo de lugares como esos, o quedo impávida ante la muerte, siento que mi corazón ha cambiado a coraza, y el viento helado de la noche no me toca.

Y la mano que me toca, la palabra, se pierden como en un desierto árido y triste. Ese es mi problema al ingresar a esos lugares donde la impavidez está en todos lados. Salgo untada de ella, y así quedo por varios días.

9.6.11

Almohada


- Quedate un rato mas acostada.
- No puedo
- Pero es solo un rato, tenemos la mañana entera
- De verdad no puedo
- Cada vez que te vas así, de repente,  la cama queda pidiendo un ultimo beso
- Anthonella, de verdad. No puedo.
- Hay mañanas enteras donde me pregunto que te vas pensando luego de salir de las sabanas, cuando cierras la puerta y queda ese ruido dando vueltas y pegandose entre las paredes del departamento.
- …
- Es un ruido molesto, sabes?
- Viste donde quedaron mis cosas?
- A veces fantaseo conque vuelves, apurada, abres la puerta con tu llave y te metes a la cama rapidamente, porque afuera hace mucho frio y luego llamas y dices que no llegarás, inventando alguna mala excusa.
Nos quedamos la mañana entera en la cama, nuestra es la mañana completa, la cama, las sabanas, nos burlamos del frio que hace afuera y entre besos y besos te despeinas y te peino con mis dedos mirandote a los ojos, mientras tu te duermes poco a poco y dices que no te estas durmiendo….
- Esto es por el tiempo, verdad? 
- ¿Qué tiempo?
- El que perdemos
- Ah, no. Es el tiempo que desechamos, es cosas sin importancia.
- Debo irme, de verdad, dame un beso.
- … 
- …
Se cierra la puerta y el ruido queda rebotando entre las paredes del departamento. Retumba un largo rato antes de cansarse.
Anthonella piensa en Elisa y mira el lado de la cama donde ella estaba recien acostada.
A veces fantaseo tambien conque no vuelves más, le dice a la almohada que comienza a perder el peso que habia dejado Elisa en ella, inflandose lentamente. Extrañarla se ha vuelto una forma de alimentarme cuando estás fuera, o cuando estoy fuera y te falto. 
Pero más allá de extrañarte , y acariciar tu ausencia en el vacío, me dedico a alucinar cuando duermo, alucinar cuando te veo arreglar tu cabello tras de tu oreja y sonreír, alucinar mi vida en tus labios. Y solo sustituir tu calor, con la febril imitación de mi almohada, que me roba suspiros y se los apropia, usurpadora. 
Otra noche, que paso sin ti, sin tener tu caricia. Otra noche que paso sin mi. 

1.3.11

Alma


Difusa, incolora, sinsabor, inexistente en mi caso. Contemplo como el sol coloniza mi habitación en la mañana, todo se ilumina, yo trato de restringir su paso, es inútil se filtra por la ranuras de mi ventana. No soporto la luz, siento que me devela, y me deja al descubierto. Y no hay nada peor que eso.

Doy un gran suspiro al levantarme de la cama, me ahogo, me olvido de respirar me desespero. Pienso cabalmente en volver y concentrarme. Recupero el color de mis mejillas, y me encamino a un día gris, desde el balcón de mi casa.

Los poemas se me han ido escurriendo, entre los dedos, con inutilidad intento tomar letras en el aire, pero es imposible. La inspiración me dura menos que las drogas, y me sale más cara. Y más en días como éstos, dónde las ansias me carcomen por dentro, donde los deseos pintan diáfanas figuras tecnicolor en mi interior; invocando suspiros coloridos y muy llamativos.

Tu cuerpo, lo retiene mi memoria, tu silueta difuminada por mis lagunas mentales. Es tu foto pegada en la pared de mi corazón. Y aunque la gente hace barullo, y aire, con fuerza golpea mi cabello, abstrayéndome. No lo logra, estás ahí, tu. Tan mía, tan de mis sueños, y tan tan tan lejana de mis manos y tan cerca de mis pensamientos.

El día no sucumbe a mis ganas de rehuirle. No deja que escape y sueñe contigo, el tiempo me hace enemigo, Y otra vez estoy extrañándote. Perdiendo fuerzas, que podría utilizar para abrazarte más fuerte.

24.2.11

Dame de eternidades

Temores 

Temo con demasía premura,
Le temo a ese desenlace 
Ese sin sabor que me dejan tus partidas 
Y ese vacío que logras ahondar aún más. 

Reniego de la muerte 
La que una vez me pareció atractiva, 
Ahora le rehuyo, le esquino atención 
Y desecho en el futuro. 

Y es que, la eternidad se me hace corta 
Demasiado mesurada, 
A mi, los infinitos no me bastan.
No contigo, no. Lo quiero todo.

23.2.11

Sulfurante

En el etereo devenir de lo incierto
te hallo, tendida en mis deseos
despabilando cada uno de mis sueños.
Tu cuerpo, tan mío, como nunca.

La intermitente distancia, no es problema,
el tiempo, ayuda a mis intenciones,
el espacio, es exacto para nuestros roces
y tu disposición, mi más preciado tesoro.

¿Qué más he de necesitar?
Si logras aplacarme los deseos
Y aún así, resurgen de sus cenizas
Mi tacto nunca logrará explorarte hasta el hastío.

Pídeme certeza y te daré mi poca cordura
Pídeme silencio, y te daré mis labios.
Pídeme espacio, y te daré mi cuerpo.
Pídeme amor, y te daré mi vida.

21.2.11

Seems Like

Parece que el día me priva de prosperidad,
De aire y luz natural.
Pero en ti, encuentro continuidad
Si no estás se siente fatal.

Las letras van despilfarrándose
En cada frase al aire, en cada respuesta incoherente
Y mi alma, a tu vida, aferrándose
Con necesidad, añoranza y deseo ferviente.

Y mi lunes, ahí va, detrás de ti
Va dando suspiros fallidos
Va componiendo prosa para ti
Y tiñendo de rojo, los devenires pálidos.