19.7.12

Impermeable

Estoy cayendo y mantengo la calma, la serenidad del suicida que espera el golpe seco del áspero asfalto como definitorio final, estamos cayendo y me siento sola mientras el aire acaricia libremente mi rostro, despeina mis cabellos, eriza mi piel pero no se vuelve uno conmigo, solo me deja ir.  

Las ideas caen de mi cabeza e impactantan el piso antes que yo, lo hacen ruidosamente, lo hacen abriendo abismos infinitos en el piso, donde vislumbro infiernos férreos, ardientes y nada providentes. Pero no me asusta, mi serenidad; no se inmuta mi serenidad, permanece intacta, indeleble.  Son ideas sobre mi, sobre ellos y los otros tantos que nos recordamos, es mi vida la que va volando libre, mientras yo caigo, como un peso muerto; son ustedes los que observan impávidos sin mover un músculo, se preguntan qué es lo que viene al suelo, qué es eso que cae, mas nadie previene la caída.  

Son ellos los que piensan , son ellos los que a gritos me impregnan de sus opiniones, aseverando el peso y acelerando mi caída, aunque soy sorda a ellos, y no logro que todos sus comentarios resbalen sobre mi piel, sigue sucediendo, no para, y continuo 

Caigo  

 Y no me detengo 

16.7.12

Sufro de aburrimiento patológico.

Me he diagnosticado una enfermedad que no se si existe, pero estoy segura que poseo. La he llamado de este modo, por su principal síntoma (el aburrimiento). “¿Cómo vas a poseer una enfermedad que quizás sea inexistente?” he meditado esa pregunta muchas veces, que la asociado a inquietudes y miedos “Te aburrirás de esto, algún día”.

Me he planteado mi patología una y mil veces. Me he planteado los miedos de los otros. He refutado todas las teorías. Todavía hay alguien que sabe engañar a la rutina. Eso indica que todavía no me aburrido de todos. No es cierto tampoco, que abandone lo que no es nuevo. De hecho tengo un cierto apego, por muebles y objetos viejos llenos de nostalgia. Sin embargo es cierto cuando me dices, “te aburres de todo”. 
Y es mi aburrimiento patológico lo que explica gran parte de mi vida. Soy nómade por naturaleza, tengo la tendencia a abandonar sitios y senderos seguros para alcanzar otros desconocidos. No duro mucho tiempo en los trabajos, si el trabajo no se adapta a mis movimientos. 

Necesito cambios, continuos cambios, incertidumbre, rumbos nuevos. 
Necesito caos, papeles de colores. Ruidos tranquilos, y por momentos molestos. Necesito que mañana sea distinto al hoy. "Te aburres de todo". Quizás sea así.