La amplitud del significado es febril, tan inocuo , tan perfecto a la vista. Palpas el territorio del miedo, nada fue tan escabroso como tu nueva vida. Ahora es cuando nada te ayuda. La respiración es acelerada y los latidos pierden el ritmo. Y caigo en el nirvana de mis sensaciones; en la inútil congruencia de emociones y razones, causas y efectos efímeros que me sirven de obstáculos. Mi nueva vida aun conserva ese peculiar aroma de NUEVO y me sigue asombrando sus innovaciones. Aun conservo mis miedos y complejos guardados en mi mesa noche, acompañados de TI y lo que fuimos, o lo que seremos, la gramática nunca me fue buena.
Ahora tu, en tu inmaculada inocencia, y tu prohíbida poesía, me das un atisbo de seguridad. Un promesa escrita en una servilleta. En La Iguana (café) , en mi cama, donde sea, vale lo mismo. Eres el que me despierta en mis noches de arrebato, y me cuenta historias de otro tiempo. Debería de mesurarme, pienso, tu ya no eres un conocido, ni yo una niña. Mientras que tus labios van marcando terreno, me entrego a mi libido, y tu a la satisfacción de verme a mi entre tus brazos. Somos complejos, querido, buscamos lo excepcional en ambos.
Ahora que es de mañana, ahora que yo simplemente no existo, que he parado el tiempo para expresarme, que no necesito de nada y nadie a mi. Creo que estos momentos de suspención han hecho de mi lo que soy. Alguien en la nada de algo. Completamente ajena a tus palabras hirientes, a mis recuerdos , a lo que olvido. Tan impropia al cóncavo suelo que me sostiene. Siento que levitar no seria una sorpresa. Por lo tanto es hora de seguir mientras me marco camino y todo permanece tan ajeno, como ahora.
Y es que no hay mejor satisfacción que la de sentirse BIEN con la nada y con todo.
Ahora tu, en tu inmaculada inocencia, y tu prohíbida poesía, me das un atisbo de seguridad. Un promesa escrita en una servilleta. En La Iguana (café) , en mi cama, donde sea, vale lo mismo. Eres el que me despierta en mis noches de arrebato, y me cuenta historias de otro tiempo. Debería de mesurarme, pienso, tu ya no eres un conocido, ni yo una niña. Mientras que tus labios van marcando terreno, me entrego a mi libido, y tu a la satisfacción de verme a mi entre tus brazos. Somos complejos, querido, buscamos lo excepcional en ambos.
Ahora que es de mañana, ahora que yo simplemente no existo, que he parado el tiempo para expresarme, que no necesito de nada y nadie a mi. Creo que estos momentos de suspención han hecho de mi lo que soy. Alguien en la nada de algo. Completamente ajena a tus palabras hirientes, a mis recuerdos , a lo que olvido. Tan impropia al cóncavo suelo que me sostiene. Siento que levitar no seria una sorpresa. Por lo tanto es hora de seguir mientras me marco camino y todo permanece tan ajeno, como ahora.
Y es que no hay mejor satisfacción que la de sentirse BIEN con la nada y con todo.
