El querer hablar de algo mas profundo, tan vasto como el propio mar en todo su esplendor, sin esos escollos psicológicos que me delimitan un punto de partida y final. Respirar libre, sin preocupaciones de ninguna índole; y tomarte de la mano mientras el alba me descubre a tu lado desnuda, sentir que otra vez estas en mi y que yo divago en alguna parte, satisfecha, total y completamente impregnada de tu perfume.
Esto me hacia feliz hasta que comenzó a dejar ligeros cortes en mi piel, esto me llenaba hasta que note que eran solo ilusiones, esto me impulsaba hasta que note que eran simple efemerides de una vida normal, esto que llamaba mentira comenzó a ser mi verdad, y filtrarse por mi piel, mas peligroso que los rayos UVA y que tus besos desmerecidos que me ahogan en la inmensa oleada de confucion.
Esta mañana una rafaga de vertigo arremete contra mi, esa rafaga que tiendo disfrutar, hoy solo me hace sentir mas débil, un poco mas vulnerable, pero no vencible. Mis palabras se han enredado en mis labios, y me han declarado muda, pierdo una actitud, y callo ante tus acusaciones. Mientras me condenas. Esta mi vida, llena de aluciones sexuales y deseos olvidados, ha llegado a la cúspide de sus delirios; que desea con tanta añoransa perderse entre tus sábanas y escribir poemas al viento infestado de humo de cigarrillo. Tuyo, Mio, Nuestro aire contaminado de dudas y juegos de seducción.
O cuando pierdo mis llaves de la cocherencia, y busco en esos labios carnosos de una mujer deseable, e indudablemente sensual, conseguir un silencio estridente, una noche sin luna, y un dia que nunca lleguea Si, encontrar en ese par de piernas danzantes algo más, ese algo que hoy me declara alguien diferente Nada más de lo que alguna vez fui, pero mucho más allá de lo que alguna vez pensé. No hay coloquios, ni frases de conquista alguna que me dicte como se juega este juego. Es ahi cuando mi yo, amante de mujeres, vendedora de caricias, promiscuidad confesada, se delata como tal, ve un lado no tan oscuro de una vida sin diferencias. Y es que en ese sexo fuerte, encuentras la calma que un hombre te mesura, la confianza que un hombre te prohibe por las mañanas, y esos besos sin rumbo por las noches. Una mujer para mis dias de Te verde, y un varón sutil y poetico para mis días de cafe negro.
Y es asi como te quiero hoy. En mis piernas , cuando el errante crepusculo me priva de sus sosobrantes rayos de luz eterna. Te quiero a ti, hoy con un cigarrillo en la mano y tu sueños delirantes en la otra. Un beso para el adios infinito del sueño y una arrumaco en mi cama, para las tardes sombrías que me esperan.
Es egoista, pero me encanta, es agrio, pero te resultará dulce al final.

